martes, 29 de junio de 2010

Nueva historia de Cero

"Finalmente, en la última clase de sus estudios profesionales, Cero tomó una decisión. Habí­a sido maltratado por sentarse siempre a la derecha de sus nueve compañeros. ¡No vales nada!, le gritaban, burlándose de él. Esa mañana, decidido, Cero entró al aula. Se detuvo y ligeramente se dirigió a la izquierda. Las burlas cotidianas fueron paralizadas. Sentarse a la derecha de Cero sería un lujo."

sábado, 5 de junio de 2010

SILENCIO...

tu mano la mí­a
sombra claridad atrapados en el meridiano...
estrella del mar del cielo constelados en el universo...
etcetera, etcetera, etcetera
y fulminatemente etcétera.
quizás la locura del inolvido
el olvido el recuerdo el tiempo
el tiempo
o tu amor y el mí­o (ambos) en silencio...

lunes, 10 de mayo de 2010

"La pulga"

Hace una hora, una pulga está en la mesa observando a todos almorzar. El padre empezó a insultar a la madre y ella le respondía: el caos familiar se produjo.
Al fin del almuerzo, la pulga se puso a llorar y luego saltó de la mesa al abismo. Intentó suicidarse.

sábado, 1 de mayo de 2010

Cristo en Sol Mayor

Era media noche y la luna nos llamó a la alcoba carnal. Aceptamos la invitación. De niño te observé como mujer y de niña me viste como hombre. Ambos nos quisimos esa noche. Las golondrinas nos despertaron. Un beso selló nuestra noche y Cristo cantó a nuestro amor en Sol Mayor.

domingo, 18 de abril de 2010

"Iluminación"

Como todas las noches, Antonio y Morgana salieron a pasear. Mientras caminaban por la acera cogidos de la mano, un poste de luz interrumpió su camino; ella avanzó por la derecha y él por la izquierda. Luego de unos minutos, terminaron su relación. Habían sido iluminados.

sábado, 5 de septiembre de 2009

La Elefanta (Camila Sagastume)

A Fabricio Guevara, que no comía y
siempre sonreía.

Luego de varias horas, mirándolo Dijo: ¿Qué rico estás?
Aureliano asustado, sin pronunciar palabra, fue devorado.

domingo, 2 de agosto de 2009

Volver

Al cumplir sus cinco años, la madre sentenció:
— Llegó tu hora de conocer la familia.
Segundos después, a través del transportador ultrasónico, llegaron a su destino. La madre, frente a una pared color acero, presionó un botón; aparecieron las figuras de todos los familiares en hologramas que rodearon a los visitantes. La madre, señalando a cada uno de ellos, inmortalizados en hologramas electrónicos, presentó a su hijo.
Al finalizar la visita, el niño preguntó por su abuelo: había escuchado que los abuelos saben contar muchas historias. La abuela, desde el holograma, mirando a ambos:
— Volverá a nacer— dijo.