viernes, 30 de marzo de 2018

2016: RESONANCIAS DEL MINIBOOM DE LA MINIFICCIÓN PERUANA





Después del miniboom de la minificción peruana en 2015, el año 2016 trajo sorpresas no solo en nuestra narrativa brevísima, sino también en la minificción latinoamericana. Por un lado, se inmortalizaron los mexicanos René Avilés Fabila y Guillermo Samperio, audaces y consagrados miniaturistas de la palabra; y, por otro, se originaron diversos eventos cuyo objetivo fue rendir un merecido homenaje a la literatura de corto palabraje, con más de una centuria de existencia en nuestras lecturas.




Así, pese a que en Ecuador no se celebró el Festival Ciudad Mínima, en México se festejó el Primer Encuentro Iberoamericano de Minificción, en el marco de la Feria Internacional del Libro del Zócalo, y en República Dominicana se creó el Pabellón de la Minificción, como parte de la Feria del Libro de Santo Domingo. Por su parte, en Buenos Aires (Argentina) se realizó la Celebración de la Brevedad en la Universidad Nacional de San Martín, mientras que en Lima (Perú) se celebró el Fair Saturday del Microrrelato en la Universidad de Piura, además de la Sexta Jornada Peruana de Minificción.
Además, el terreno académico inició este año con las jornadas de estudios tituladas «Historias mínimas: perspectivas literarias y didácticas del microrrelato», celebradas en la Universidad de Valladolid. Al otro lado del charco, en México, se realizó el II Coloquio de Minificción en la Universidad Nacional Autónoma de México; meses después, en julio, rumbo al sur, se desarrolló el IX Congreso Internacional de Minificción en la Universidad Nacional del Comahue (Argentina). De esta manera, este año continuó con una constante óptima en la difusión e investigación de la minificción en todo el mundo. 
Sin embargo, para nosotros lo importante fue la presencia de peruanos en algunos de estos eventos que acreditan el buen momento de esta modalidad textual en nuestra narrativa brevísima contemporánea. Para un adecuado balance de la minificción peruana en el 2016, consideramos necesario concentrarnos en tres situaciones: a) eventos literarios, b) libros publicados, y c) presencia de miniaturistas peruanos en el extranjero. Finalmente, presentaremos nuestros comentarios acerca de los concursos de minificción que se desarrollaron en nuestro país durante este año.

1. Eventos literarios
La narrativa peruana de pocas palabras fue homenajeada principalmente en tres ocasiones: a) Sexta Jornada Peruana de Minificción, celebrada en el marco de la Feria Internacional del libro; b) Fair Saturday del Microrrelato; y, c) los festivales y ferias literarias.
Previo a los citados eventos, el 2016 se inició con el homenaje a Juan Rivera Saavedra y la celebración de los cuarenta años de publicación de Cuentos sociales de ciencia ficción, uno de los más importantes libros de minificción en nuestra narrativa brevísima, donde además de la originalidad de sus historias, sobresale la crítica social que esconde cada minitexto. Este homenaje se realizó en el marco del Congreso Nacional de Escritores de Ciencia Ficción, presidido por el investigador Elton Honores, con la participación de Alberto Benza González y Rony Vásquez Guevara, quienes resaltaron las cualidades del trabajo literario de Rivera Saavedra, destacando su presencia en el panorama de la minificción peruana.
La Sexta Jornada Peruana de Minificción se celebró el 22 de julio, como una de las actividades de la Feria Internacional del Libro de Lima, donde se realizó la segunda versión del carrusel de minificciones denominado «Minúsculos caballos» y los divanes de minificciones —participaron Carlos Amézaga, Manuel Araníbar, Ángel Málaga, Carlos Saldívar, Maritza Iriarte, Germán Atoche, Jomar Cristóbal y Lucho Zúñiga—. También se realizaron los conversatorios «El microrrelato caribeño», a cargo de Emilio del Carril (Puerto Rico), Pedro Antonio Valdez (República Dominicana) y Arnoldo Rosas (Venezuela), y «La minificción peruana en la actualidad», con las intervenciones de Óscar Gallegos y Rony Vásquez Guevara. Se presentó el libro Entre soles, lunas, amores y desamores de Emilio del Carril, con comentarios de Alberto Benza González y Rony Vásquez Guevara. Finalmente, se presentaron las ponencias «Introducción al microrrelato peruano: Luis Loayza, Juan Rivera Saavedra y Harry Belevan» de Elton Honores y «Balance de las antologías de minificción peruana» de Rony Vásquez Guevara.
Además, por vez primera, el Festival de la Palabra, organizado por la Pontificia Universidad Católica del Perú, en el mes de octubre, incluyó en su programa un evento dedicado a la literatura breve titulado «Escritura de la urgencia: microrrelato y microteatro», donde los escritores de minificción Alberto Chimal y Ricardo Sumalavia compartieron sus experiencias narrativas, acompañados de Eduardo Adrianzén y Kareen Spano, creadores de piezas de microteatro, quienes también detallaron su labor en la dramaturgia.
Mientras en Buenos Aires festejaban la brevedad literaria los últimos días de noviembre, el 26 del referido mes, en Lima, bajo la dirección de César Klauer, Rony Vásquez Guevara y Alberto Benza González, se celebró el Fair Saturday del Microrrelato, donde además participaron Christiane Félip, Maritza Iriarte, German Atoche, Carolina Cisneros, Ana María Intili, Daniel Salvo, Alberto Scroth Prilika, Jorge Rivera, José Donayre, Dany Doria, Jomar Cristóbal, Carlos Enrique Saldívar, entre otros.
Asimismo, en el marco del evento Hay Festival de Arequipa, Ricardo Sumalavia dictó la conferencia «El mundo oriental en la minificción peruana» en la Universidad Nacional San Agustín. Además, en dicho evento se entregaron los premios a los ganadores del concurso «Historias mínimas» del diario El Comercio. 
En el marco de la Feria de Libro de Trujillo se celebró el conversatorio «Perspectivas sobre la microficción peruana: los nuevos dinosaurios», donde intervinieron Ricardo Calderón Inca, Gerson Ramírez y Rony Vásquez Guevara, quienes además de desarrollar un breve recorrido teórico de esta modalidad textual, también realizaron comentarios sobre la presencia de la minificción en la narrativa peruana y, específicamente, en La Libertad.

2. Libros publicados
El año comenzó con la publicación de Historias selladas de Aliza Yanes, un conjunto de siete microrrelatos, en formato artesanal, a la manera de libro objeto, que permite incluir a su autora en el panorama actual de la minificción peruana.
Días después, se publicó la octava edición de Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana, en marzo, continuando su imparable difusión de la minificción peruana e internacional en sus páginas. Al unísono se presentó Enciclopedia plástica de Ricardo Sumalavia, su segundo libro de minificciones, que además fue el premio Fundación para la Literatura Peruana de 2015. Este libro ha tenido diversas presentaciones en ferias nacionales e internacionales, y probablemente sea el libro que más presentaciones ha tenido. Cabe resaltar el manejo de la prosa de su autor en cada uno de sus textos, sobresaliendo el conjunto de microrrelatos seriales denominado «Los otros ojos de la música», donde narra pasajes de la vida de Carmen y Ricardo, protagonistas de esta sección.
Posteriormente, se publicó Diez por diez. Antología de microrrelatos peruanos de Miguel Ángel Vallejo, cuya presentación se realizó el 24 de junio en la Feria de Libro de San Borja, con los comentarios de José Donayre, Óscar Gallegos y Rony Vásquez Guevara. Este libro recopila las voces mínimas de Ricardo Ayllón, Willy Del Pozo, Ricardo Calderón Inca, José Donayre, Óscar Gallegos, Ricardo Sumalavia, Félix Terrones, Alejandro Susti y Rodrigo Maury, siendo resaltante el rescate de los textos de los dos últimos. Sin embargo, pese al impecable trabajo de selección, resulta alarmante la descuidada «Breve presentación» de su compilador, quien confunde y concibe un artículo de David Roas como si fuera un libro, así como indicar que los textos recopilados son «microrrelatos breves entre los breves» (p. 10), además de comprender que «las parábolas cristianas, los epitafios grecolatinos o los refranes de la Edad Media (p. 9) son microrrelatos»; errores que, sin duda alguna, restan al rescatable trabajo de selección textual y develan a un lector desconocedor de la teoría y tradición de la minificción.
Asimismo, en julio, durante la Feria Internacional del Libro de Lima, se presentaron Bioficciones de Benjamín Abram, libro que contiene algunas minificciones cuyos protagonistas son personajes históricos o que pertenecen al conocimiento popular; y 69. Antología de microrrelatos eróticos de Carolina Cisneros y Alberto Benza González, dividido en dos tomos correspondientes a minificción escrita por mujeres y hombres, respectivamente, y cuya presentación estuvo a cargo de Óscar Gallegos y Rony Vásquez Guevara.
En setiembre, en la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo, se presentó nuevamente 69. Antología de microrrelatos eróticos de Carolina Cisneros y Alberto Benza González, y la micronovela Sarah Ellen de Alberto Benza González, donde se narra los orígenes y vida de su protagonista, reescribiendo la leyenda popular de esta vampiresa arraigada en el sur peruano.
Además, también se publicó la micronovela El amor encendió la pradera de Ana María Intili, que reescribe la historia del popular cuento de la caperucita roja. Asimismo, también se publicó Sueños de un índigo de Jomar Cristóbal, su segunda producción literaria después de la micronovela El dos veces nacido (2011).
Como se puede apreciar, la presencia de la micronovela en nuestro escenario literario se ha incrementado, tanto con las publicaciones de Intili y Benza, así como con la presentación de la segunda micronovela de la chilena Aguilera y los estudios de Vásquez Guevara sobre esta modalidad textual en la narrativa latinoamericana —conforme se verá más adelante—. Al respecto, resulta necesario destacar Sarah Ellen de Benza González, donde su narrador trabaja cada capítulo (minificción) en relación a la línea novelesca que ofrece el libro, siendo el único narrador que este año reitera su lugar en el canon de la minificción peruana.
Asimismo, en este mismo mes se publicó UniVersos del escritor cajamarquino Lúcido Enrique Boy Palacios, un conjunto de microrrelatos de carácter social, donde, sirviéndose de la elipsis y referentes actuales, su autor cuestiona nuestra realidad política y social, incluso en aquellos textos que abordan la ciencia ficción.
En octubre, en el marco del Primer Encuentro Iberoamericano de Minificción, celebrado en la Feria Internacional del Libro del Zócalo, se presentó El último dinosaurio vivo. Antología personal de Rony Vásquez Guevara, donde se compila toda su minificción escrita hasta la actualidad. Este autor también publicó en Chile Cuadernos de apuntes: tuiteratura (Ediciones Sherezade), donde realiza un breve análisis de esta modalidad textual de la minificción y señala algunos consejos para convertirse en un narrador de tuits.
Posteriormente, en el marco del III Congreso Internacional de Narrativa Fantástica, celebrado en la Casa de la Literatura Peruana, se presentó Yo no canto, Ulises, cuento. La sirena en el microrrelato mexicano de Javier Perucho, antología que rescata la presencia de sirenas en la minificción mexicana. Los comentarios estuvieron a cargo de Alberto Benza González, director de Editorial Micrópolis.
Asimismo, en el marco de la Feria Internacional del Libro Ricardo Palma, se presentaron la micronovela Guerrero de Dios de la escritora chilena Gabriela Aguilera, cuya presentación estuvo a cargo de Alberto Benza González y Ricardo Sumalavia, y Aspavientos de Alejandro Susti, cuyos comentarios fueron expuestos por José Donayre y Alonso Rabí. Esta opera prima de Susti en la minificción resulta interesante por el cuidado de su prosa y el ingenio de sus historias, advirtiendo que este libro (dividido en tres tomos) nos presenta a un serio cultivador de historias, de quien ya esperamos —ansiosamente— su próximo libro de narrativa brevísima.
Casi al finalizar el 2016 se publicó Enanos que pueden crecer de Carlos Meneses, reconocido escritor peruano que reside en España, quien, después de iniciarse en la minficción con Un café en la luna, sorprende con esta nueva entrega, donde el cuidado de palabras y el ingenio narrativo sobresale en cada texto, además de otras características y cualidades retóricas que, sin duda alguna, lo consagran como el mejor libro del año en la minificción peruana.
Por último, y no por ello menos importante, resulta necesario resaltar el trabajo de Editorial Micrópolis, que también apostó por las brevedades narrativas de narradores extranjeros, entregándonos Conversación con las máscaras de Luisa Valenzuela, No ser o ser. Antología personal de Claudia Cortalezzi, El problema de la canilla que gotea de Sandro Centurión, Transego de Alejandro Bentivoglio, Fábulas, fantasmas y fotocopiadoras. Antología personal de Fabián Vique, Las narraciones alternas de Esteban Dublín, Irresponsables de Leandro Hidalgo, Anteología personal de Juan Romagnoli, Aderezos para un tentempié de Martín Gardella, la antología de minificción Yo no canto, Ulises, cuento. La sirena en el microrrelato mexicano de Javier Perucho, y los ensayos de la especialista venezolana Violeta Rojo recopilados en Liberándose de la tiranía de los géneros y otros ensayos sobre minificción.

3.- Presencia de peruanos en el extranjero
En el plano académico, bajo la dirección de Lucila Herrera, el 17 y 18 de mayo se celebró el II Coloquio de Minificción en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde entre otros investigadores mexicanos, también participó el investigador peruano Rony Vásquez Guevara con la ponencia magistral titulada «La presencia de la micronovela en la literatura hispánica actual».
En julio, durante las fiestas patrias peruanas, se celebró en Neuquén (Patagonia, Argentina) el IX Congreso Internacional de Minificción en la Universidad del Comahue, donde por vez primera un grupo de peruanos se presentó para disertar sobre sus investigaciones y mostrar a la minificción peruana al mundo. El equipo peruano estuvo integrado por Carolina Cisneros, Alberto Benza González, Ary Malaver, Óscar Gallegos, Ricardo Sumalavia y Rony Vásquez Guevara.
En el terreno creativo, en setiembre, bajo el mando de Valentín Amaro y Pedro Antonio Valdez, se celebró la Feria del Libro de Santo Domingo (República Dominicana), creando el Pabellón del Microrrelato, donde microrrelatistas de Centroamérica y El Caribe leyeron sus creaciones. Además, cabe resaltar la presencia de Alberto Benza González, Carolina Cisneros y Miguel Ángel Vallejo en la tercera edición del evento «Minúsculos caballos», donde acompañados de otros miniaturistas leyeron sus creaciones brevísimas.
Semanas después, del 14 al 17 de octubre, contando con el especialista Javier Perucho como capitán del navío, se celebró el Primer Encuentro Iberoamericano de Minificción, en el marco de la Feria Internacional del Libro del Zócalo. En este evento se otorgó el Premio Iberoamericano de Minificción «Juan José Arreola» a la escritora argentina Ana María Shua, en reconocimiento a su trayectoria como escritora y minicuentista, quien además presentó su libro Minificciones. Antología personal. En ese evento también participaron, además del investigador Lauro Zavala con su charla inaugural, diversos mexicanos microrrelatistas como Ethel Krauze, Queta Navagómez, Laura Elisa Vizcaíno, Adriana Azucena Rodríguez, José Manuel Ortiz, Javier Zúñiga, Juan Luis Nute, Luis Alberto Chávez, Marco Antonio Campos, Miguel Antonio Lupián Soto, David Baizabal, Gloria Ramírez Fermín, Juan Pablo Camarena, entre otros. Entre los invitados internacionales estuvieron presentes la colombiana Nana Rodríguez, la chilena Lilian Elphick, los españoles Ginés Cutillas y Manu Espada, los peruanos Alberto Benza González y Rony Vásquez Guevara, el nicaragüense Alberto Sánchez Argüello y los argentinos Ana María Shua y Raúl Brasca.
Los últimos días de noviembre, en Buenos Aires (Argentina), se realizó la denominada «Celebración de la Brevedad» en la Universidad Nacional de San Martín, donde se congregaron diversos escritores argentinos de minificción, contando con la presencia de los internacionales Diego Muñoz Valenzuela (Chile) y Alberto Benza González (Perú). En este evento, además de la presentación de libros, se realizaron carruseles de lectura y la dramatización de algunos textos brevísimos. Entre los escritores argentinos participaron Ana María Shua, Luisa Valenzuela, Sandra Bianchi, Laura Nicastro, Claudia Cortalezzi, Mónica Pano, Raúl Brasca, Martín Gardella, Fabián Vique, Eduardo Gotthelf, Antonio Cruz, Juan Romagnoli, Daniel Frini, Leandro Hidalgo, Esteban Moscarda, etc.

Comentarios sobre los recientes concursos de minificción
Los concursos de la narrativa de corto palabraje en el Perú no son recientes. El primero fue denominado «Primer Concurso Nacional de Cuento Breve, Brevísimo» convocado por El ñandú desplumado. Revista de Narrativa Breve en 1992; su jurado estuvo integrado por Pilar Dughi, Cronwell Jara, César Vega Herrera y Juan Benavente, quienes dieron como ganadores a los textos de Jorge Álvaro Santiago Flores, Carlos Rengifo Rivas y Ricardo Vírhuez Villafane, quienes posteriormente han continuado escribiendo minificciones.
Muchos años después, en 2010, la editorial peruana Pilpinta convocó al Primer Concurso Internacional de Cuento Breve «Jorge Salazar», que premió a un libro de microrrelatos, siendo su jurado Mercedes Gómez de la Cruz (Editorial Junco y Capulí, Argentina), Timo Berger (Festival Latinale de Literatura, Alemania), Jocelyn Pantoja de Luna (Editorial Literal, México), David Hidalgo (Revista Etiqueta Negra) y  Elma Murrugarra (Editorial Pilpinta, Perú). En este concurso resultó vencedor el escritor ecuatoriano Marcelo Báez Meza con su libro Bonsáis. Entre las menciones honrosas se ubicaron A la luz del relámpago de Andrés Portillo (España), Diez por cien (Colección de Drabbles) de César Klauer (Perú), Cuentos para gentes sin poderes de Tito Contreras (Colombia), El insecto rojo y compañía de Alberto Zelada (Perú), Lima-Iquitos-Lima de Juan Pablo Bustamante (Perú), y Zoo en diez de Alessia Di Paolo (Perú). Al respecto, corresponde indicar que Alberto Zelada y César Klauer siguen constantes en su creación mínima, pues publicaron sus libros Otoños de bolsillo (2011) y La eternidad del instante (2012), respectivamente.
Al año siguiente, en 2011, el suplemento cultural Solo 4 del diario Correo de Huancayo convocó al Primer Concurso Nacional de Microcuento «Solo 4», cuyo jurado estuvo integrado por Carlos Meneses, Ricardo Sumalavia y Rony Vásquez Guevara. En este evento resultaron ganadores Jovana Calderón Llacta, Marlon Caro Ojeda y Marco Alegre Palomino.
Además, desde 2014, el Festival de la Palabra, organizado por la PUCP, convoca a concursos de minificciones, siendo este año dedicado a microrrelatos en el formato de Twitter y texto de cincuenta palabras en Facebook. Sus ganadores fueron @luis_angel_2015 y Eduardo Javier Izaguirre Godoy, respectivamente. Aunque se desconoce su jurado, corresponde mencionar que los textos ganadores tienen calidad, advirtiéndose que su final irrumpe en la lectura, generando reflexiones en torno a la historia narrada.
Después de una larga ausencia de estos concursos en nuestro panorama literario, en octubre de este año la Casa de la Literatura Peruana lanzó su concurso de microrrelatos «Bibliotecuento», cuyo jurado estuvo formado por Javier de Taboada y Rebeca Urbina (representantes de la Casa de la Literatura Peruana), Lilian Maura (decana del Colegio de Bibliotecólogos del Perú), Ronald Callapiña (voluntario literario de la biblioteca Mario Vargas Llosa) y Dany Doria Rodas (representante de Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana). Sus ganadores fueron Luis Eduardo Vivero Peña (primer lugar) y Emilio Sánchez Lihon Mayorga (segundo lugar), quedando como finalistas Víctor Alejandro Silva Vázquez, Gerardo Figueroa Graziani y Ricardo Javier Calderón Inca, siendo este último uno de los más sobresalientes representantes de la minificción liberteña y del norte del país. Al respecto, resulta necesario indicar que la calidad de los microrrelatos ganadores y finalistas es, sin duda alguna, buena. En lo personal, los textos ganadores debieron ser «Metamorfosis en la biblioteca», «Gafas oscuras» y «Libéreme, por favor»; sin embargo, ello no desmerece el fallo del jurado, pues en los textos concursantes se percibe que sus autores se preocupan por construir, palabra a palabra, un universo mínimo y literario, soslayando el ingenio fugaz del final sorpresivo que constituye un demérito de la minificción en estos tiempos.
Casi al mismo tiempo, el diario El Comercio promovió el concurso de minificción «Historias mínimas», cuyo jurado estuvo integrado por Jaime Bedoya (editor de El Comercio), Carlos Reyes (gerente de la fundación BBVA) y los escritores Alonso Cueto, Renato Cisneros y Ricardo Sumalavia. Sus ganadores fueron Miguel Flores-Montúfar, Julio Martín Cáceres y Violeta Jurado Serpa. Después de la lectura de los ganadores y finalistas de este concurso, obviamente no existen mejores textos que lo dictaminado por su jurado; sin embargo, ello no implica que sean textos de calidad. El común denominador de los microrrelatos ganadores es el repetitivo final sorpresivo, característica que actualmente resta la calidad de cualquier texto brevísimo, pues se reduce a mero ingenio lingüístico, carente de todo trabajo literario. En cuanto a su jurado, es rescatable solamente la presencia de Ricardo Sumalavia, escritor de minificciones, cuyo libro Enciclopedia mínima (2004) es un clásico de nuestra narrativa brevísima; sin embargo, respecto a los demás, reservamos nuestros comentarios porque calificar una novela o cuento es diferente a analizar una minificción, como ya lo han señalado diversos maestros de la narrativa brevísima.
Brevísima y necesaria apostilla
Aunque aún son obscuros los estudios sobre esta modalidad textual brevísima que algunos denominan minificción, microrrelato, microcuento, microficción, minicuentos, textículos, entre otros, resulta necesario realizar algunas precisiones. Para algunos estudiosos de este género literario, la minificción contiene toda brevedad literaria, mientras que el microrrelato solamente aquellas que son narrativas. Para otros investigadores, la minificción es esencialmente narrativa y contiene diversas formas de representación, a partir de su estructura (clásica [minicuento], moderna [microrrelato] y posmoderna [minificción]). No obstante, pese a la existencia de esas líneas de investigación, sí existe un consenso en sus características: brevedad, narratividad y literariedad.
Confesiones finales
Consideramos necesario —y con su permiso aclarar— que para la elaboración del presente balance literario hemos investigado y recopilado información de los libros publicados y de la participación de peruanos en eventos de minificción, a nivel nacional e internacional. Así, no nos hemos limitado a esperar que los libros sean obsequiados por sus autores o editores para consignarlos y/o favorecerlos en este recuento; por el contrario, hemos visitado librerías, los hemos adquirido y leído, porque solo de esta manera se puede entregar un verdadero balance, soslayando al «amiguismo» que circunda en nuestra narrativa. Esperamos, pues, desde este extremo, salvaguardar y mantener incólume al microrrelato peruano de esta epidemia contemporánea.
Fuente original: 

domingo, 3 de enero de 2016

2015: el miniboom de la minificción peruana


Para los escritores, investigadores, historiadores e interesados en la narrativa brevísima peruana, este 2015 fue uno de los años claves en la historiografía de la minificción en nuestra literatura. Este balance se realiza en base a tres situaciones: a) eventos literarios, b) libros publicados, y c) presencia de miniaturistas peruanos en el extranjero.

a) Eventos literarios

De esta manera, siguiendo la primera línea de análisis, se tiene que son principalmente tres los eventos inolvidables que marcan un hito: i) La Feria Internacional de Libro de Lima, ii) El Primer Encuentro Nacional “Jorge Díaz Herrera” y III Encuentro Regional de Minificción “Nidal de Colibríes”, y iii) La Quinta Jornada Peruana de Minificción.

La Feria Internacional del Libro de Lima (FIL, 2015), desarrollado en el mes de julio y organizado por la Cámara Peruana del Libro, introdujo por vez primera diversas actividades sobre minificción en su programa, así como la presentación de varios libros. Entre las actividades de minficción más resaltantes tenemos el Taller de creación de microrrelatos, dirigido por el escritor dominicano Pedro Antonio Valdez, y el Carrusel de Minificción “Minúsculos Caballos”, donde leyeron los escritores Carolina Cisneros, Christiane Félip (Francia-Perú), Emilia Conclaire (Chile), Julia del Prado, Ana María Intili (Argentina-Perú), Pedro Antonio Valdez (República Dominicana), Carlos Amézaga, Félix Terrones, Lucho Zúñiga, Rony Vásquez Guevara, Andrea Marinelli (Italia-Perú), Óscar Gallegos, Alberto Benza González, Christian Solano, César Klauer, Jomar Cristóbal, David Arce y Carlos Saldívar. Además, se presentaron los libros Fragmentos del diario de un observador. Análisis poético de la irrealidad (Plectro Editores) de Mario Bendezú Velarde, Entre vivos y muertos (Editorial La Nave) de Alberto Benza González, Bar de La Mancha (Trashumantes) de Gaspar Ruiz de Castilla (Seudónimo de Alexander Forsyht), la segunda edición de El hombre roto. Microficción (Editorial El Gato Descalzo) de Ana María Intili, Ars brevis, vita longa (Editorial Caja Negra) de Carlos Germán Amézaga, Marginalia (Editorial Odradek) de Carlos Yushimito, El microrrelato peruano. Teoría e historia (Editorial Micrópolis) de Óscar Gallegos, y Escuchando tras la puerta (Animal de Invierno) de Harry Belevan-McBride. Además, cabe anotar que Rony Vásquez Guevara dictó un taller de creación de microrrelatos en FELINO (Feria de Libro de Lima Norte) los primeros días de octubre.

Asimismo, en el mes de octubre se celebró en la ciudad de Cajamarca El Primer Encuentro Nacional “Jorge Díaz Herrera” y III Encuentro Regional de Minificción “Nidal de Colibríes”, organizado por el Ministerio de Cultura y el Grupo Cultural Wayrak, donde se rindió homenaje al escritor Jorge Díaz Herrera, uno de los escritores de minificción más importantes de la década del 70’, quien brindó una conferencia sobre su quehacer literario. En este evento se presentaron Cuentos del ayer de Carmen Salas Rodríguez, Del lobo un pelo de Carlos Cabrera Miranda, Universos de Lúcido Enrique Boy Palacios, y El quinto loco de José López Coronado. También se desarrollaron diversas lecturas de minificción y el escritor William Guillén Padilla dio testimonio de su trabajo narrativo dedicado a la minificción. Además, en este evento participó el crítico Rony Vásquez Guevara con una conferencia dedicada a la teoría de la minificción, así como un taller de creación de esta modalidad textual. Este evento resulta importante porque es el primero de carácter nacional que permitió la integración de varias nuevas voces de la narrativa brevísima peruana.

No obstante, semanas después la Quinta Jornada Peruana de Minificción se engalanó con la presencia de los escritores Ana María Shua (Argentina), José Leandro Urbina (Chile) y Huilo Ruales Hualca (Ecuador), así como el semiótico Lauro Zavala (México), uno de los más importantes investigadores de minificción a nivel internacional. En este evento se reunieron también los especialistas de minificción Oscar Gallegos y Rony Vásquez Guevara, quienes participaron en algunas actividades, al igual que Alberto Benza González, uno de los escritores y promotores más importantes de la minificción peruana. Asimismo, es necesario resaltar la presencia de Francesca Dodero, Carolina Cisneros, Maritza Iriarte, Christian Solano, Carlos Saldívar, Jorge Ramos Cabezas, Jorge Rivera Rojas, Carlos Amézaga, Ricardo Sumalavia, Sandro Bossio Suárez, quienes se hicieron presentes con sus ponencias y minificciones. No obstante, el momento que se llevó los aplausos de los participantes y asistentes fue el homenaje realizado a Ana María Shua, donde participaron Ricardo Sumalavia, Alberto Benza González y Oscar Gallegos. Además, se presentaron los libros Entre vivos y muertos (Editorial La Nave) de Alberto Benza González, Ars brevis, vita longa (Editorial Caja Negra) de Carlos Germán Amézaga y Motivos de fuerza mayor (Ediciones Sherezade, Chile) de Christian Solano. Es necesario anotar que nunca antes la Jornada Peruana de Minificción contó con una buena cantidad de escritores y teórico extranjeros, circunstancia que conlleva a señalar que este evento fue entrañable e inolvidable.

b) Libros publicados

Además de los libros ya citados anteriormente, es necesario señalar que se publicó Toque corto. Antología de microcuentos (Ediciones Vicio Perpetuo) de Julio Benavides Parra, que fue presentado en la Feria de Libro Ricardo Palma, y Detrás de la aldaba de Julia Del Prado Morales, que tuvo diversas presentaciones como en la biblioteca Nacional y el Instituto Cultural Peruano Norteamericano (ICPNA-Miraflores). No obstante, es necesario destacar la publicación de Ars brevis, vita longa (Editorial Caja Negra) de Carlos Germán Amézaga, como el mejor libro de minificciones de este 2015, debido al ingenio de sus historias y el cuidado de su prosa. Asimismo, también destaca El microrrelato peruano. Teoría e historia (Editorial Micrópolis) de Óscar Gallegos, debido al correcto análisis de la minificción peruana en la Generación del cincuenta, más precisamente en los textos de Luis Loayza, Carlos Mino Jolay y Luis Felipe Angell, además de su estudio preliminar que sigue el camino ya desarrollado por Rony Vásquez Guevara en Circo de pulgas. Minificción peruana. Estudio y antología (1900-2011), publicado en 2012. Además, resulta interesante la propuesta de la Editorial La Nave al publicar Entre vivos y muertos de Alberto Benza González, pues por vez primera un miniaturista peruano publica una antología de sus universos mínimos, advirtiéndose que es uno de los mejores narradores y miniaturistas de los últimos años en Perú. No puede pasar desapercibido el trabajo realizado por Editorial Micrópolis, que además de promover a autores peruanos, este año apostó por narradores argentinos, publicando Manual de autoayuda para fantasmas de Daniel Frini, Escrituras no tan sagradas de Antonio Cruz, Flora y fauna de Gilda Manso y Lo que te conté en un otoño lejano de Orlando Romano.

c) Presencia de miniaturistas peruanos en el extranjero

La presencia de creadores y teóricos peruanos de minificción en el extranjero resultó importante, pues nuestras brevedades narrativas empiezan a conocerse paulatinamente y con mayor difusión en el mundo. Así, el crítico Rony Vásquez Guevara fue invitado a la Feria Internacional del Libro de Santo Domingo (República Dominicana), donde además de dictar un taller de creación de microrrelatos, también brindó una conferencia sobre esta modalidad textual concentrándose en textos latinoamericanos y caribeños. También el escritor Alberto Benza González participó en el Primer Coloquio Argentino de Microficcionistas, celebrado en la ciudad de Buenos Aires y organizado por el Centro PEN de Argentina, Internacional Microcuentista y Jornadas Anuales de Microficción, con la lectura de sus microrrelatos, una conferencia y la presentación de su libro Entre vivos y muertos (Editorial La Nave). Además, como director de Editorial Micrópolis, su participación fue importante pues difundió la minificción peruana y se extendió editorialmente al círculo argentino de miniaturistas. Finalmente, la participación de Rony Vásquez Guevara en la Feria Internacional del Libro de la Universidad de Carabobo (FILUC) fue fundamental en las tierras venezolanas, pues la minificción peruana se hizo conocida a través del taller de creación y conferencias sobre microrrelatos.

Con estas participaciones, no cabe duda que el 2015 fue un año muy activo para la minificción en el Perú, pues ya no es aquel género literario que estaba escondido en los antiguos y altos anaqueles de las bibliotecas a la espera de algún curioso investigador, sino una modalidad textual viva que ya se inserta con fuerza en los claustros del canon literario y de las aulas universitarias. Vale.

Rony Vásquez Guevara
Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana
Internacional Microcuentista
Grupo Literario Micrópolis
Seminario de Estudios sobre Minificción (UNAM)
Universidad Nacional Mayor de San Marcos



jueves, 31 de diciembre de 2015

Anotaciones sobre la denominada “Tuiteratura”


Esta red social permite dos modalidades independientes de lectura: a) donde cada tuit constituye un texto autónomo (minificción, microensayo, micropoesía, etc.), o b) donde cada tuit forma parte de un texto mayor, ya sea el fragmento de un cuento, novela o pieza teatral. 

En esta última modalidad, el lector para seguir con la secuencia narrativa empieza a leer desde el primer tuit publicado hasta el último, esto es, de abajo hacia arriba. Un ejemplo contemporáneo y digno de resaltar es la novela en folletuit El hombre de tweed (@elhombredetweed) de Mauricio Montiel, donde podemos apreciar esta modalidad de lectura. 

Por otra parte, la primera modalidad de lectura nos permite afirmar que cada tuit puede ser llamado literatura al ser considerado como minificción. 

Diversos tuiteros han iniciado sus libros en este soporte digital. Entre otros ejemplos, es necesario resaltar a Gas Mask de Santiago Eximeno (@eximeno) y El viajero del tiempo, El gato del viajero del tiempo e Historia siniestra de Alberto Chimal (@albertochimal). 

Asimismo, es necesario precisar que esta modalidad textual permite la creación de textos líricos (tuitpoesía, haiku, etc.) y narrativos (microensayo, aforismo, minificción, etc.), siempre que se considere a cada tuit como texto independiente; no obstante, esto resulta imposible para las piezas teatrales pues sus 140 caracteres impiden un desarrollo diegético teatral. 

En ese sentido, establecer que la “Tuiteratura” es un nuevo género literario resulta exagerado y carente de sustento académico. Lo que sí existe es literatura en el soporte de Twitter. 

Por tanto, esta modalidad textual que cabe en 140 caracteres no es un nuevo género, sino un fenómeno literario y contemporáneo de la estética de la brevedad.

lunes, 30 de marzo de 2015

Apuntes para una teoría de la minificción

1.- Definición de minificción.-

La minificción es una modalidad discursiva cuya característica esencial es la brevedad. Entre las modalidades de minificción tenemos minificciones clásicas (minicuentos), minificciones modernas (microrrelatos) y minificciones posmodernas (minificciones en sentido estricto), siguiendo lo planteado por Lauro Zavala. Los minicuentos poseen una estructura clásica (cuentos convencionales de estructura tradicional), es decir, la diégesis narrativa se desarrolla consecutivamente a través de tres momentos: inicio, nudo y desenlace. Los microrrelatos, por su parte, poseen una estructura moderna; la estructura tradicional no resulta necesariamente consecutiva pudiéndose prescindir de algún elemento (inicio, nudo o desenlace). En las minificiones se produce la fusión de las características del minicuento y del microrrelato, pero además se percibe la constante presencia de la hibridación genérica, es decir, algunas minificciones pueden ser leídas bajo el membrete de otro género literario, aunque esto dependerá de la capacidad y biblioteca del lector.

2.-Características de la minificción.-

Consideramos que la brevedad, la concisión, la ficcionalidad y la narratividad son las características fundamentales de toda minificción, pues a partir de éstas surgen otros rasgos que otorgan mayor riqueza literaria a esta modalidad textual. Sin embargo, si bien la minificción tiene otras características como la elipsis y la intertextualidad, éstas se configuran como estrategias para lograr la brevedad.

La brevedad se constituye como la característica esencial de esta modalidad narrativa, pues busca la economía de palabras en cada minificción. Sin embargo, debemos advertir que la brevedad debe ser concebida en relación a su contexto socio-cultural e histórico.

Asimismo, el ejercicio de la concisión busca lograr la mayor expresividad con el menor empleo de palabras en la narración. Esta característica consigue que se aperturen diversos universos hermenéuticos que otorgan mayor riqueza a cada minificción.

Se requiere que el texto (breve y conciso) sea ficcional pues permite nos permite diferenciarlos de aquellos otros textos que integran los microuniversos narrativos. 

Finalmente, la narratividad es la característica consistente en “contar” algo, lo cual implica la descripción de una situación (en sentido amplio y extraliterario) y el desarrollo de un personaje desde una situación inicial hasta una situación final (en sentido literario).

3.- Minificción y estética de la brevedad.-

Según Armando José Sequera los orígenes de la minificción se encontrarían en algunos minicuentos sumerios que datan del año 3.330 antes de Cristo. Ante esta aseveración resulta pertinente preguntarse si realmente podemos encontrar los orígenes de la minificción en las primeras manifestaciones literarias de la cultura sumeria o si estas creaciones corresponden a una estética de la brevedad.

En principio, tenemos que reconocer la existencia de textos brevísimos (microtextos) desde los orígenes de la civilización humana, lo cual nos conduce a pensar que la brevedad (en términos textuales) existió, existe y existirá, pues responde a características socio-culturales de toda sociedad en determinada época histórica. En el ámbito de la Literatura estos síntomas no resultan ajenos, pues basta con la lectura de algunos textos breves antiguos como la adivinanza, la fábula, el aforismo, etc., para demostrar la existencia de textos brevísimos desde antaño.

Por consiguiente, ¿es posible que se puedan considerar minificciones a estos textos brevísimos de antigua data? Nosotros consideramos que estos microtextos responden a una estética de la brevedad que ha existido, existe y existirá.

Si bien estos textos pueden ser leídos como minificciones desde la actualidad, no obstante, resulta necesario que se conserve su lectura genérica. Es decir, si estamos ante una fábula de Esopo, ésta puede ser leída como una minificción; sin embargo, la lectura “genérica” (desde su propio estatuto genérico) nos permitirá comprender el universo que representa.

Nota:Este artículo es una nueva versión de “Apuntes para una teoría de la minificción”. En:Millenium. Revista de Literatura. N° 1. Lima: Millenium, 2012.

domingo, 9 de marzo de 2014

La minificción peruana sigue avanzando

Usualmente todo proceso literario va acompañado de actividades literarias donde los escritores leen y comparten sus textos. Esto sucede en todo el mundo y con todos los géneros literarios. En Perú, la minificción tiene una larga tradición en nuestra literatura. No obstante, las actividades sobre minificción son muy recientes.

Éstas empezaron con la presentación de Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana N° 2[1] el día 19 de noviembre del año 2009 en el Auditorio de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, en la que participaron Zoilo Rodríguez y Maritza Iriarte. Al año siguiente, el 21 de octubre,  Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana N° 3, luego de su presentación en el marco del VI Congreso Internacional de Minificción celebrado en Bogotá, a lado de Ficción mínima e Internacional Microcuentista, se exhibió en el Auditorio Auxiliar de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, con la participación de María Elena Lorenzín y Antonio Cruz, escritores argentinos que arribaron a Lima para presentar esta pionera revista. 

Los días 14 y 15 de septiembre del año 2011 se celebró en Lima la I Jornada Peruana de Minificción, que contó con la participación de David Roas y Ana Casas, y en la que se presentaron los libros El dos veces nacido de Jomar Cristóbal, Bajo un cielo de ceniza de Diego M. Eguiguren, Cuaderno de almanaquero de William Guillén Padilla, A la luz de la luna de Alberto Benza González, Cuatro páginas en blanco de Lucho Zúñiga, Horrores cotidianos de David Roas y El hombre de a cero de Juan Carlos Nalvarte.

Solamente unas pocas semanas después, el día 02 de octubre, en el marco de la Feria Internacional de Libro de Arequipa (2011), se desarrolló una mesa redonda sobre el microrrelato como género literario, en la cual participaron los escritores Pablo Nicoli y Juan Carlos Nalvarte Lozada.

El año siguiente, el día 17 de febrero de 2012, se presentó Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana N° 4, contando con la participación de Alberto Benza González, César Klauer, Elías Rengifo De La Cruz, Tito Roque Aroni, Dany Doria Rodas y Rony Vásquez Guevara.

Semanas después, en el mes de marzo, se celebró en la Plazuela del Recreo de la ciudad de Trujillo (La Libertad) la Feria Internacional de Libro de Trujillo “¡Leer es una aventura!” en la que se desarrolló una mesa de lectura de minificción con la participación de Italo Morales, Walter Toscano, Juan López Morales y Armando Alzamora. Asimismo, en este evento se presentaron los libros Lo que yo barman oí de William Guillén Padilla y Mishky stories de Gonzalo del Rosario.

Meses después, los días 16, 17 y 18 de agosto se celebró la II Jornada Peruana de Minificción en el Auditorio de la Casa de la Literatura Peruana, en donde se presentaron los siguientes libros: Circo de pulgas. Antología de minificción peruana de Rony Vásquez Guevara, Algo se nos ha escapado de Katya Adaui Sicheri, Intuiciones y Delirios de David Roas, Película de Horror de Marco Alberca, Colección Privada de Diego Martín Eguiguren,  Señales de Humo de Alberto Benza González y 77+7 nanocuentos de William Guillén Padilla.

Asimismo, el 06 de septiembre, el Grupo de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos organizó el Simposio “Asedios a la minificción peruana”, que tuvo las ponencias de Oscar Gallegos, José Donayre, Jorge Ramos, Edgar Álvarez Chacón y Rony Vásquez Guevara. En este evento se presentó la revista Fix 100 a cargo de Alexander Forsyth y Jorge Valenzuela. El evento culminó con la lectura de minificciónes de los escritores José Donayre, Armando Arteaga, Juan Carlos Lázaro, Lucho Zúñiga, Jack Flores, Hernán Garrido-Lecca, Mario Guevara, Jorge Ramos, Carlos Enrique Saldívar, Moisés Sánchez Franco y Rony Vásquez Guevara.

En el mes de octubre, los días 25 y 26, se celebró el Coloquio Internacional de Minificción “” Homenaje a Dr. David Lagmanovich”, organizado por Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana, en la cual se presentaron los libros Basta 100. Mujeres contra la violencia de género de Christiane Félip Vidal y “Cucha” del Águila Hidalgo, Cartón lleno. Breve muestra de la microficción en Argentina de Sandra Bianchi, Saint Michel de Gabriela Aguilera, Obnubilaciones transitorias de Adán Roque, Príncipe busca princesa de Lorena Díaz Meza, Parpadeos de David Slodky y En pocas palabras: antología del microcuento liberteño  de Rony Vásquez Guevara; así como las conferencias brindadas por Violeta Rojo, Nana Rodríguez, Susana Salim, Sandra Bianchi, Laura Elisa Vizcaíno, Paulina Bermúdez, Lorena Díaz, y las mesas de carrusel de minificciones. Asimismo, se presentó la edición de Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana N° 5, celebrando así su quinto año en la difusión y promoción de la minificción en la literatura nacional e internacional.

El año 2013, que aún sigue en curso, ya presenta mayor promoción de la minificción en las actividades literarias peruanas. El día sábado 9 de marzo se presentó En pocas palabras. Antología del microcuento liberteño de Rony Vásquez Guevara, en la II Feria Internacional de Libro de Trujillo, que tuvo la participación de  Ricardo Calderón Inca, Walter Toscano, Gonzalo Del Rosario, Gerson Ramírez, Alberto Zelada y Óscar Ramírez.

Meses más tarde, el 4 de mayo, se celebró en la ciudad de Chota (Cajamarca) el Primer Encuentro Regional de Escritores de Minificción de Cajamarca “Nidal de Colibríes”, organizado el Grupo Cultural Wayrak y al mando del poeta y narrador peruano José López Coronado. Cabe resaltar que esta fue la primera actividad literaria que se realizó en el interior del Perú dedicada exclusivamente a la minificción. En este evento participaron Eber Zárate Bustamante, Carlos Vásquez Vigil, William Guillén Padilla, Rony Vásquez Guevara, César Mejía Lozano, Rosa Zoila Silva La Torre, Lúcido Boy, Guillermo Torres, Antonio Goicochea, Ulises Gamonal, entre otros. Días después, el 23 de mayo, se presentó en la Universidad Privada del Norte (Cajamarca) el libro En pocas palabras. Antología del microcuento cajamarquino de Rony Vásquez Guevara.

A estas actividades le siguieron la presentación de 201. Antología de microrrelatos, publicada por Ediciones Altazor y compilada por David Roas y José Donayre, el día 11 de julio en las instalaciones de Cholo Art & Fun.

Entre las últimas actividades dedicadas a la minificción se encuentran las desarrolladas en la 18° Feria Internacional del Libro (Lima), cuyo país invitado (Puerto Rico) concedió tres mesas dedicadas a la presentación y conversación en torno a la minificción. El día jueves 25 de julio se presentó el libro de microrrelatos El reino de la garúa del escritor puertorriqueño Emilio Del Carril, que contó la participación de Pedro Escribano, Enrique Planas, Alberto Benza y Emilio Del Carril. Asimismo, el día 27 de julio, se realizó el conversatorio en torno al panorama actual de la minificción en Perú y Puerto Rico, con la participación de Alberto Benza y Emilio Del Carril. Finalmente, el día 28 de julio, se desarrolló un conversatorio teórico sobre minificción, en la cual participaron Emilio Del Carril y Rony Vásquez Guevara.

Asimismo, es necesario señalar que el día 04 de septiembre la profesora italiana Giovanna Minardi presentó su libro de ensayos titulado Miradas sobre el microrrelato y las fábulas de Augusto Monterroso; evento que se realizó en la Casa de la Literatura Peruana (CASLIT) y que contó con la participación de Sonia Luz Carrillo, Gracia Sara Vargas, Armando Arteaga y Rony Vásquez Guevara.

Sin duda alguna, el panorama de las actividades literarias referidas a la minificción empieza a crecer en la narrativa peruana. Aún nos falta la III Jornada Peruana de Minificción a celebrarse en estos días y que contará con la participación de Lorena Díaz Meza (Chile) y Antonio Cruz (Argentina).

La minificción peruana sigue avanzando.


[1] Es necesario resaltar que Plesiosaurio. Primera revista de ficción breve peruana N° 1 se difundió originariamente en el V Congreso Internacional de Minificción celebrado en la Universidad del Comahue (Argentina) en el año 2008; no obstante, no contó con una presentación formal.

viernes, 26 de agosto de 2011

PRIMERA JORNADA PERUANA DE MINIFICCIÒN


POR FIN, ESTE 14 Y 15 DE SETIEMBRE SE CELEBRARÁ EN EL PERÚ LA PRIMERA JORNADA DE MINIFICCIÓN.
QUEDAN CORDIALMENTE INVITADOS!

viernes, 19 de agosto de 2011

La Muerte en "Tío Elías y otros cuentos" de Antonio Cruz


Si la muerte no fuera el preludio a otra vida,
la vida presente sería una burla cruel.

Mahatma Gandhi

La primera década del presente milenio ha sido liderada por el microrrelato, que se erige como el género literario de mayor producción y difusión en nuestros días. Su formato brevísimo y conciso que cobija en su interior la narratividad correspondiente se proyecta como característica indispensable que encanta y deslumbra a los lectores más exigentes.
Latinoamérica se constituye como la tierra del microrrelato, pues es donde mayor producción y difusión ha encontrado ese género literario. Uno de los países que mayor empeño le ha dedicado es Argentina donde una selecta gama de escritores y los espacios que algunas editoriales le han dedicado son muestra fehaciente de este “Nuevo Boom Literario”.
El ámbito literario del noroeste argentino no es ajeno a este proceso literario actual, pues encontramos a escritores como Paulina Ávila, Raúl Lima, Mónica Maud, entre otros que vienen experimentando con el microrrelato.
No obstante, Antonio Cruz se constituye como uno de los mejores narradores y como la voz representativa del microrrelato santiagueño. Su libro Tío Elías y otros cuentos (2006) se constituye como su opera prima en la narrativa breve. Está integrada por cuatro cuentos y once microrrelatos que demuestran su excelente concisión y cautivan al lector más frío e incrédulo.
El tema que transita la mayoría de sus textos es la Muerte y todo aquello que conlleva: el momento en que se produce, apariciones, brujas, etc. La producción de una muerte ya sea premeditada (“Como me considero un buen sicólogo, decidí socorrerlo”) o por equivocación (“Noche de Brujas”) siempre resulta inesperada para la víctima mientras que el protagonista de los textos actuó con la finalidad de matar, ya sea a través de un disparo o de una mera disuasión.
A decir de la cultura milenaria y de la cultura popular, cuando se producen asesinatos el alma no reposa y transita en “pena” y se presenta como un espectro en el mundo terrenal. Un amor que retorna para despedirse y jurar amor eterno (“Reencuentro”), una madre que aún no desea encontrarse en el ‘más allá’ con su hijo (“Cirujano de guardia”), la muerte como personaje (“Sueño”, “Sala de Emergencias”, “Plataforma Uno”) o la muerte como expresión consecuente del amor (“Muerte”).
Y, “Tío Elías” un cuento que se desarrolla en la voz narrativa de un gato, protagonista junto a su amo (Tío Elías) de una de las historias más tiernas que se haya escrito sobre este diminuto felino.
La fluidez de los textos, el golpe de impacto que se presenta en sus finales, la mística de la muerte y el laborioso empleo de las palabras cinceladas como un escultor a su obra son rasgos característicos de la voz narrativa que Antonio Cruz proyecta en “Tío Elías y otros cuentos”.